El Estado Natural del hombre: ¿siempre será guerra de todos contra todos?
Nos levantamos en la mañana y encendemos la tele, ¿qué es lo primero que vemos? Violencia. Accidentes de tránsito, homicidios, secuestros, estafas, solo violencia, y después deportes, que a su vez narran como la barra de tal equipo agarró a golpes a la otra barra y los policías al final les dieron garrotazos a todos por igual. ¿Este es el mundo que heredamos de nuestros antepasados, y que ahora tratamos desesperadamente de pasárselo a las futuras generaciones, como si fuese una papa caliente?
Existen varios puntos de vista en este tema. Unos que opinan por ejemplo que el mundo era mejor antes, o sea los abuelos, quienes dicen que la seguridad del país cada día es peor y que ya no se puede salir a pasear en las calles como antes lo hacían. En parte es cierto. Ellos nunca vieron en su vida unas armas tan sofisticadas, como lo son las AK-47 que con solo oprimir el gatillo pueden disparar ráfagas de proyectiles en segundos; ellos nunca vieron como unos aviones atravesaban dos enormes edificios y los hacían desplomar; ellos abrían el periódico y veían sociales en vez de sucesos.
Pero en parte, es inexacto. Hay varios factores que han cambiado. Por ejemplo, la población mundial ha aumentado vertiginosamente. Y la delincuencia crece en proporción al aumento de población, eso demostrado estadísticamente, por lo que la sensación de inseguridad no es porque realmente ha aumentado la delincuencia sino por otras cosas. Por ejemplo, la comunicación actualmente es algo increíble e inimaginable, ya que desde cualquier punto del planeta se puede hablar y ver a otra persona desde el otro lado del mundo, con solo un clic. Entonces, ahora estamos más informados, sabemos que pasa alrededor del mundo, y por ello nuestros abuelos que antes solo conocían al barrio y un poco el país, ahora nosotros llegamos a conocer todo lo que pasa en todo el mundo a cada instante. Los medios de comunicación son un arma de doble filo, porque si bien nos informan y actualizan a cada rato de lo que pasa en todos lados del planeta y del país, siempre nos muestran una cara de la moneda, la que ellos nos quieren hacer ver, la cual usualmente es sensacionalista y amarillista. Estos medios, al ser tan masivos, están constituyendo un panorama de horror, de violencia, de que el ser humano cada día se aproxima más a su fin. Y no nos muestran el otro lado, lo positivo del mundo, lo positivo del Gobierno, lo positivo del ser humano, como si éste jamás haya realizado una buena obra o hecho un bien a los demás. Aquí yo encuentro un punto que hay que prestar atención, porque los medios de comunicación me parecen una excelente forma de manipular al pueblo y al país para que vea y crea en algo que tal vez no es tal y como lo demuestran.
También, en el país se vive una realidad distinta. Antes, el Estado era el mayor empleador, y muy pocas personas estaban desempleadas, lo cual causaba que existiera una gran clase media y todos viviéramos mejor. No obstante, un Estado de ese estilo no es rentable, y como lo relatan los libros de historia, el Estado costarricense tuvo varias crisis económicas, que inclinaron la balanza hacia un inevitable Estado más liberal, y de empresa privada. Esto causó que muchos perdieran su empleo, o no encontraran alguno, y la brecha social entre ricos y pobres creció. Es un hecho que el aumento de la brecha social entre ricos y pobres causa sensación de injusticia entre los pobres y también desesperación, que finalmente los lleva a delinquir, a robar y a hurtar. Pero no dejemos de tener en cuenta que estos delincuentes son los famosos chapulines, que desesperados por llevar plata y comida a sus hogares, roban cosas de poco valor a los demás, pero que causa en cada persona la sensación de inseguridad. No hay que minimizar el problema, pero no se puede concluir que ya el mundo está de cabeza porque todos roban y ya no se puede salir a la calle sin ser asaltados. No se puede generalizar así, como muchos hacen, y que al comunicarlo a otra gente causa cada vez más zozobra entre todos.
En general, todo depende desde el punto de vista en que se vea. Ese es mi punto de vista. Nos podemos sentar a ver los problemas que hay en el mundo, encender la tele o abrir el periódico y observar como el mundo se pone al revés frente a nuestros ojos. O podemos no solo ser espectadores sino luchar por ser estelares, esforzarnos cada día por ser mejor, pero también por dar lo mejor, por tratar de mejorar el mundo. En vez de solo ver problemas, hay que ver y dar soluciones, y si no existen, pues crearlas, que si hemos sido capaces de llegar a la luna y de crear las tecnologías más maravillosas de todo lo visto, también somos capaces de inventar las soluciones.
El mundo cambia, es cierto, pero cada uno decide como va tomar ese cambio: viendo las cosas pasar y criticando cada asunto, o siendo una persona activa y con soluciones, con buena voluntad, con solidaridad con el resto de las personas, con una actitud de entrega hacia la humanidad.