jueves, 21 de octubre de 2010

HOMINIDOS VS SERES HUMANOS

Diferenciar entre los homínidos y los seres humanos es como tratar de diferenciar los anfibios de las ranas. Es decir, nos encontramos frente a un género y su especie, una familia y sus miembros. Los homínidos (Hominidae) son una familia de primates hominoideos, que incluye al hombre y sus parientes cercanos: orangutanes, gorilas, chimpancés y bonobos.
Si seguimos la teoría de Darwin, y creemos en la evolución y la selección natural, entonces debemos comprender que los seres humanos en un inicio no éramos como somos hoy en día. Según esta tesis, literalmente evolucionamos del mono, y esto fue lo que chocó con muchas personas de la época del científico Darwin, ya que no concebían que los compararan con monos. Los primates son una familia, que como Darwin demuestra, tienen sus rasgos semejantes que las hacen pertenecer a las mismas familias, pero también son diferentes especies porque cada una guarda sus propias particularidades. Pero lo que sí es certero y comprobado de muchas formas, la generación espontánea no existe, por ejemplo, de un tarro con carne no se puede crear moscas de la nada, como muchos creen, sino que las moscas son atraídas por la carne y ahí depositan sus huevos que luego nacen y se alimentan de la misma carne. Entonces los seres humanos, así como los otros primates como los orangutanes y los chimpancés descendemos de un mismo antepasado y tenemos cosas en común, así como cosas que nos singularizan.
Homínidos somos todos los seres humanos actuales y todos los fósiles de nuestra propia línea evolutiva, desde que se produjo la separación con la línea del chimpancé, es decir, todas las especies que caminaron de forma erguida. Como puede verse hay todavía interrogantes y lagunas que poco a poco se irán rellenando gracias a la paciencia, tesón y a la fortuna a la hora de encontrar algún resto que de más información.
En general, los seres humanos son homínidos, ya que es como se llama nuestra familia, a la cual no solo pertenecemos nosotros sino también otra gran cantidad de especies, unas ya extintas, otras aún caminando en la Tierra. Lo que es importante destacar es que no podemos olvidar nuestras raíces, que es que provenimos de animales, somos animales, somos primos de animales, y como tales somos seres con instintos. Pero también recordar que una de nuestras principales diferencias con el resto de animales de nuestra familia, así como del resto de animales, es nuestro raciocinio y nuestro libre albedrío, y es algo propio de cada utilizar esa racionalidad para el provecho de las personas y de los demás seres vivos, o al contrario, desperdiciarlo en dañar al mundo y a la sociedad, y finalmente a nosotros mismos.

miércoles, 13 de octubre de 2010

“ZEITGEIST ADDENDUM”

La segunda parte del aclamado documental “Zeitgeist” gira alrededor cuatro temas de actualidad con la intención de dar a entender a la gente de que no todo es lo que parece. Está centrada en el dinero y su poder para controlarnos, su interés es buscar cómo funciona el dinero y lo que eso significa.
Este nuevo documental producido por Peter Joseph, tiene la peculiaridad de los documentales: muestran verdades que a veces no sabemos, pero peor aún, verdades que no queremos saber. Muchas veces estamos muy conformes con nuestra situación, pensamos que tal vez no tenemos todo lo que queremos o por lo que luchamos, y que sí existen verdaderas injusticias en el mundo, pero como seguimos vivos y viviendo bien, ignoramos dichas observaciones y seguimos adelante como si el asunto no fuese con nosotros. Es por eso que éstos documentales a veces no salen mucho a la luz pública, y deben ser publicados por internet directamente, ya que, claro está, hay ciertos intereses, y ciertos interesados en esos intereses, que prefieren que las cosas se queden ocultas, y que la gente viva en un conformismo perene.
Sin embargo, hay personas que se despiertan del sueño producido por este nuevo “opio de los pueblos”, y reclaman y tratan de poner en conocimientos ciertas verdades a veces lógicas pero muy premeditadamente disfrazadas. El documental en su segunda parte trata de mostrar otra faceta que nos ha acompañado a la humanidad a lo largo de la historia, tanto así que parece inherente a nosotros: el dinero, lo que ellos significa, y lo que hacemos por obtenerlo. El dinero, papel impreso con ciertos sellos y relieves y que ya con eso significa que unos son más poderosos que otros por tenr más de éstos papeles. Ese es el problema: el trastorno que nos crea, como si fuese una droga, el dinero y la ambición de tener todo lo posible, o porque no, tenerlo todo. ¿Para qué? A veces ni se sabe. A veces los más ricos solo lo quieren para contarlo y para decir que tiene mucho, es decir, no es como que tienen un fin útil para este dinero. Pero lamentablemente hacen lo que sea por obtenerlo. Aplican el principio maquiavélico que decía: “el fin justifica los medios” y así hacen de todo pensando que está bien porque su fin está bien.
El problema es que hacer de todo por el dinero, no es necesariamente trabajar duro por conseguirlo, sino incluye extorsionar, engañar, robar, incluso matar. Y otra vez la pregunta, ¿para que todo eso por dinero? Ni ellos mismos los saben, lo único cierto es que la ambición, la avaricia y el egoísmo los consume. Todos parecemos máquinas sin sentido, o drogados por el dinero, y cada vez hacemos más para obtenerlo y hacemos lo que sea. Lo malo es el transfondo del dinero, ya que como dice el documental, mientras más dinero se tiene no se es más rico, al contrario, se es más pobre porque el dinero es una deuda que se hace con ciertas personas poderosas que se subrogaron la potestad de ser los acreedores de dichas deudas.
Debemos despertarnos del sueño infligido por el dinero y la ambición, debemos retornar a nuestras raíces como  seres humanos. En un inicio, donde las tribus no tenían dinero, monedas, bancos, la vida era más sencilla, era más igualitaria y era más respetuosa y hasta me atrevo a decir que más feliz. Y es que el propio dinero nos mete la idea de que es una necesidad básica de todos el consumismo, y por ello hay que tener dinero y por ello hay que hacer lo que sea, hasta matar a los más inocentes, para obtenerlo. Despertemos de esta pesadilla, tenemos aún la oportunidad de cambiar y volver a ser más sencillos, pero más felices en una convivencia verdaderamente armoniosa.

domingo, 10 de octubre de 2010

“EL ABOGADO DEL DIABLO”

¿Cuánto vale cambiar cosas como el amor y el ideal de la justicia, por la plata y la fama? Esta película trata de llevar un mensaje sobre este tema, porque existen personas que, como el protagonista de la película, cambian muchas cosas valiosas de su vida por la ambición de ganar y del poder, y ya al final se dan cuenta que nada valió la pena y que están solos.
La historia narra como un joven abogado desea, como muchos de los que estudiamos derecho, salir a pelear por la justicia, por los valores que le inculcaron desde niño a través de lo aprendido en la facultad. Sin embargo, choca de pared con una realidad que a todos nos tienta día y noche: el poder, el dinero y la fama. Rápidamente el protagonista, Kevin Lomax, se pierde en la ambición de perder, de la fiesta, de la fama, y se empieza a desviar de todo lo que tenía, como su esposa y su madre. Vemos como él es mandado por su patrono a defender a verdaderos destructores y violadores cambio de poder y dinero, y como logra montar casos enteros, inventar pruebas y mucho más para que sus clientes no sean castigados por los delitos más atroces que Lomax sabe que lo cometieron. A mediados de la película es que logramos saber que quien más que el mismo Satanás es el que está detrás de todo y tienta siempre a Kevin a buscar ganar todos los casos, no importa que este violando las leyes, los derechos de otros, no importando que invente pruebas que actué totalmente de mala fe. Al final, Lomax, al perder a sus seres queridos y darse cuenta del monstruo que se convirtió, se da cuenta que no tiene nada, los “amigos” que creyó tener eran falsos, toda carrera era falsa y el poder y el dinero no le servían para volver a tener a su familia de vuelta como antes.
Lo fantástico de las películas de Hollywood pasa al final, donde Lomax tiene una segunda oportunidad para arreglar su vida y tomar el camino correcto, y en la película vemos como retorna al primer caso y renuncia a defender al violador que él sabe que es un verdadero criminal. Por lo tanto, Lomax se arrepiente profundamente de lo que hizo, y en su segunda oportunidad, le da un nuevo rumbo a su vida.
Lástimosamente, nuestras vidas no son como las películas de Hollywood en que ay segundas oportunidades para rehacer las cosas de la manera correcta. Hay ciertas decisiones que, son duras, y lo que es lo correcto es lo más difícil, pero no deja de ser lo correcto. Es muy frecuente para nosotros los abogados o futuros abogados, que nos encontremos frente a situaciones como las que estaba Lomax. Se nos da casas insalvables o clientes ambiciosos que solo desean obtener plata y poder aunque sea pasándole por encima a las leyes, y llegan pidiendo nuestra asesoría dando a cambio parte de ese dinero, poder y fama. Pero nos están pidiendo vender nuestras creencias e ideales inculcados desde pequeños por un poco de dinero que no deja nada más que soledad y destrucción. Es importante abrir los ojos a éste tipo de personas que nos piden realmente vender nuestra alma al diablo por unos cuantos dólares.
Debemos tener claro que, si bien la justicia es un ideal, hay que luchar por llegar a él, hay que ponerle ganas y esfuerzo todos los días por llegar a la felicidad, a la verdadera, que no es ser millonario a costa de ilegalidades y destrucción. No hay que permitir que cosas como el amor y los valores éticos nos sean fácilmente arrebatados por la ambición a tener el poder, poder que dura muy poco, mientras que la soledad y la tristeza perduran por mucho tiempo. En la vida real a veces no tenemos segundas oportunidades, por lo que decisiones complicadas que se deban hacer, que todo el mundo siempre las va a tener en algún momento de sus vida, deben hacerse correctamente, aunque esto sea lo más difícil, es lo mejor. Las cosas buenas no son fáciles, pero la lucha por llegar a ellas y la satisfacción que ello produce es lo que hace que todos los días nos esforcemos por ellas.